Y llegó la música

La música llegó a pesar de todo y logró salvarle. James Rodhes

 

Existen personas con historias agridulces que te marcan nada más conocerlas, la historia de James Rhodes es una de ellas. Encontré su historia por casualidad y sentí la necesidad de escribir acerca de él.

James sufrió abusos sexuales en la infancia durante años, por parte de un profesor. James no ha tenido una vida fácil, pero a pesar de todo a día de hoy es un gran concertista de piano y un gran luchador.

La historia de James es una historia llena de luces y sombras, de dolor, pero también es una historia de superación, de valentía, de amor por la vida. De una gran capacidad para vivir y no solo sobrevivir.

Todo el sufrimiento que James vivió en silencio, se tradujo en una difícil historia cargada de prostitución, consumo de drogas, intentos de suicidio, autolesiones, ingresos en psiquiátricos, sucesos todos que marcaron su vida. Pero entre tanta desolación apareció algo a lo que pudo aferrarse, algo que le devolvió la ilusión por la vida:  su amor por la música. James descubrió la música de forma autodidacta y así ha llegado a convertirse en lo que ahora es, la música llegó como él dice: “a pesar de todo y logró salvarle”.
A la vida de James también llegó el amor más puro, el amor por su hijo, actualmente también tiene una pareja, gente a la que quiere y le quieren, todo esto junto con la música le hacen disfrutar de la vida.

30 años después de guardar silencio, James decidió hablar sobre lo ocurrido y escribió un libro contando su historia Instrumental: Memorias de música, medicina y locura. Decidió contar su propia historia para escribir una carta de amor a su hijo, a su mujer y a la música. Según James, escribir el libro no fue algo sencillo para él, pero confiaba en que pudiera ayudar a otras personas, como así se ha demostrado después, ya que James recibió cientos de felicitaciones de personas a las que ayudó, personas que sufrieron lo que él sufrió y de alguna manera ese libro ayudó a darles voz.

Os dejo un enlace a una entrevista que le hicieron en el programa de libros Página Dos de RTVE, para que podáis conocerle un poco más:

La historia de James nos muestra cómo después de una terrible experiencia, un trauma que tambalea los cimientos de la propia existencia y que dificulta enormemente disfrutar de una vida plena. Es posible sanar en parte la herida gracias a algo a lo que aferrarse, un proyecto de vida, gracias a una motivación como lo es para este gran músico la música. Y es que como dice James, aunque no es fácil, aunque él no siempre esté bien y se sienta triste o con ganas de que todo acabe, nuevamente piensa en los motivos que le aferran a la vida y lo afortunado que es por poder disfrutar de ella y eso le empuja de nuevo a luchar.

Creo que James es una persona auténtica, enriquecedora, que ha sabido a pesar de todo el dolor ser el protagonista de su propia historia, con sus partes buenas y malas aunque estas aún le sigan doliendo.

Para terminar, me gustaría hacer hincapié en todo lo que rodea al abuso desde el punto de vista psicológico. Como psicóloga se lo devastador que puede ser sufrir abusos sexuales, en el período más importante, vulnerable y sensible de la vida, donde se va construyendo la personalidad: la infancia.

El abuso, no solo produce una imagen distorsionada de la sexualidad cargada de violencia y de connotaciones negativas, sino que también puede ocasionar una imagen distorsionada del amor, no olvidemos que muchos de los abusos se producen por alguna persona muy cercana a la víctima, por la que esta siente afecto, lo que todavía resulta aún más dañino para la víctima.

Supone un abuso de poder de un adulto sobre un menor que se convierte en alguien sometido, bajo la coacción del agresor para no contarlo, debido a esto la víctima calla en silencio su dolor, por el miedo a las repercusiones, por la culpabilidad y la vergüenza de sentir que lo que ha ocurrido pueda ser su responsabilidad, que quizá hizo algo malo, que quizá lo provocó, que quizá podría haber actuado de otro modo. Esto es una de las cosas que peor hace sentir a las víctimas: la culpa y la vergüenza.

Todas estas circunstancias anteriores, condicionan las relaciones que se establecen con los otros y producen un deterioro del autoconcepto personal y de la salud mental construida bajo todas estas premisas. ¿Podéis imaginar cuánto sufrimiento puede haber detrás de todo esto?

Creo que es necesario contar la historia de James y la de tantas personas que han sido víctimas y hablar sobre una realidad como lo es el abuso sexual infantil. No podemos olvidar que las cifras de abuso sexual infantil son bastante altas, se estima que uno de cada cinco niños es víctima de violencia sexual, por lo que debemos estar atentos para intentar evitar que ocurra y si ocurre apoyar, contener y proteger a la víctima.

Después del abuso sexual, si la víctima se atreve a hablar de ello y contarlo, lo que más daño le hace es que no la crean, que no la apoyen, que minimicen lo ocurrido y que traten de ocultar lo que pasó, o que traten de exculpar al agresor, la única persona responsable de lo ocurrido. Todo esto no hace más que retraumatizar a la víctima haciéndole sentir una vez más culpable, algo a evitar a toda costa.

Tratar de prevenir es fundamental. Existe un proyecto del Consejo de Europa, para prevenir el abuso sexual infantil se llama la Regla de Kiko, este es el enlace a la web: http://www.underwearrule.org/default_es.asp Dentro del proyecto, podemos encontrar un pequeño cuento: Kiko y la mano, http://www.underwearrule.org/Source/Book_es.pdf  que se puede contar a los niños una vez sean capaces de entender su mensaje, nunca es demasiado pronto para prevenir.

One thought on “Y llegó la música

  • 18 octubre, 2016 at 21:03
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    Que decir gracias por dar esta información tan valiosa

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